Una curiosa característica del ser humano es la capacidad para auto engañarse y los cantantes y músicos, como seres humanos, lo hacemos y mucho.
Antes de emprender una producción musical deberías preguntase que tan bien lo haces.
Existen varias formas de engañarse a uno mismo: desde rodearse de aduladores para sentirse bien, hasta practicar mil veces ese pasaje que ya nos sale para darle el gusto a nuestro ego. ¡Incluso nuestro oído se atreve a engañarnos! Y lo hace más habitualmente de lo que creemos. Me explico:
¿Has probado a grabarte tocando ese pasaje que tan bien te sale? Seguramente, cuando lo escuches encontrarás detalles en los que no habías caído hasta ahora: muchas personas cantan y no conocen en verdadero registro de su voz. Miles de ellos tocan o cantan por hobby y no son conscientes que tan bien o mal lo hacen.
Seguro que encuentras esos momentos en los que tu voz o tu instrumento suena de maravilla, y si no fuera por la grabación, no habrías no habrías notado la falla.
Con frecuencia veo la decepción de músicos y cantantes luego del registro de una audición por no haber tocado o cantado como deberían hacerlo. Algunos quieren renunciar después de varios años de vida artística, o renunciar a una producción musical porque no se convencen de su registro.
Grabar tus sesiones de estudio y conciertos te ayudará a encontrar tus puntos débiles escondidos y a valorar esos puntos fuertes que hasta el momento desconocías. El objetivo no es evaluar cómo suena tu instrumento o tu voz buscar problemas a resolver sino encontrar cómo quieres que suene y trabajar para conseguirlo.
